viernes, 30 de enero de 2015

Sin Título

cantamos porque el cruel no tiene nombre

y en cambio tiene nombre su destino.- Mario Benedetti



Cansa preguntarse el porqué de las cosas. 

Agota no comprender nada. 

Sorprende que no lo haga el resto.

Aterroriza no encontrar remedio. Más aterroriza que no esté en tus manos.

Pero si cierras los ojos, y andas como ellos, te acostumbras a no preguntar demasiado, a contener la ira. A respirar hondo, a que no hierva la sangre. ¿Por qué preguntas tú si ya nadie lo hace? Ya no lo hace siquiera quién padece el silencio. 

Militas, militas tímidamente puesto que sale de ti, de forma natural, pero la vida también en su superficial naturaleza está programada para componer otras tareas y te dedicas a ellas.

Pero sabes que está ahí, que es latente. Que por muy fuerte que cierres los ojos, por muy hondo que respires, que por mucho que intentes ahogar el grito y el llanto, que ni siquiera congelando tus venas dejará de hervir en ti la sangre. 

Entonces llega a ti, es como una mecha que se quema, sólo hace falta una imagen como y te das cuenta que si preocuparse te hacia infeliz, mirar de lejos te hacía aun más, y además te hacía hipócrita y poco merecedor de quien creías ser. Te habías decepcionado a ti mismo. Y descubres  que la lucha común era tu lucha individual. Que lo hacías por ti y no sólo por el resto. Que si quieres ser egoísta y pensar en ti sólo tenias que seguir haciendo lo de siempre. 

Consumirse libre y consciente, es mejor que mantenerse hipócrita y de ceguera voluntaria.

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jueves, 11 de diciembre de 2014

Por qué cantamos

Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida es nada más que un blanco móvil


usted preguntará por qué cantamos


si nuestros bravos quedan sin abrazo
la patria se nos muere de tristeza
y el corazón del hombre se hace añicos
antes aún que explote la vergüenza


usted preguntará por qué cantamos


si estamos lejos como un horizonte
si allá quedaron árboles y cielo
si cada noche es siempre alguna ausencia
y cada despertar un desencuentro


usted preguntará por que cantamos


cantamos por qué el río está sonando
y cuando suena el río / suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino


cantamos por el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos


cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota


cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta


cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.

.- Mario Benedetti

   

lunes, 8 de diciembre de 2014

Sin título



En algunas ocasiones, sensible y frágil son sinónimos. 

En otras, lo terrible está pleno de belleza. Una belleza trágica.





martes, 28 de octubre de 2014

Triste el vivir de aquel

Del que no sueña
Del que no sonríe sin razón
Del que no siente descarnadamente, sin medida
Del que no cree incluso sentir circular el aire  por los pulmones
Del que no traga con furia y quiere y se desvive por comprender  esa pasión... Y transmitirla.
Convicción sentimental que al intentar explicar sólo te viene a la cabeza arrancarte el pecho, llevarlo a fuera,
hacerlo palabra.
.-Dawn

martes, 12 de agosto de 2014

¡OH, MI YO! ¡OH, VIDA!

O ME! O life!... of the questions of these recurring; 
Of the endless trains of the faithless—of cities fill’d with the foolish; 
Of myself forever reproaching myself, (for who more foolish than I, and who more faithless?) 
Of eyes that vainly crave the light—of the objects mean—of the struggle ever renew’d; 
Of the poor results of all—of the plodding and sordid crowds I see around me;
Of the empty and useless years of the rest—with the rest me intertwined; 
The question, O me! so sad, recurring—What good amid these, O me, O life? 


Answer.

That you are here—that life exists, and identity; 
That the powerful play goes on, and you will contribute a verse.


WHITMANW., Leaves of Grass
¡Oh, mi yo! ¡oh, vida!... de sus preguntas que vuelven,
del desfile interminable de los desleales, de las
ciudades llenas de necios,
de mí mismo, que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
de los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,
de lo malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
de los años vacíos e inútiles de los demás, yo
entrelazado con los demás,
la pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que
vuelve  ¿qué de bueno hay en medio de estas
cosas, oh, mi yo, oh, vida?


Respuesta

Que estás aquí  que existe la vida y la identidad,
que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso.


WHITMANW., Hojas de hierba

jueves, 17 de julio de 2014

Genocidio Nazi/ Genocidio Sionita




1943 Hitler planeando ataque terrestre al Getto de Varsovia.


2014 Netanyahu planeando ataque terrestre al Getto de Gaza










.-Dawn




jueves, 26 de junio de 2014

Epitafio para la fe


"Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas: doblan por ti". 


-Ernest Hemingway




La frialdad, la lejanía y la indiferencia acaban siendo maldad pura, y veces sin razón subyacente de peso. Supongo que es esa una realidad y por eso estamos dónde estamos y vivimos como vivimos. 
Quizás no nos expliquemos, ni jamás comprendamos los grandes sucesos ni las grandes consecuencias, pero sólo hay que mirar las pequeñas, pues son la raíz, lo otro es un simple reflejo. El origen de la maldad está en lo que parece sutilezas insignificantes comparadas con las grandes desgracias. 




Cuentan que la Bella Durmiente

nunca despertó de su sueño. 

Leopoldo María Panero