domingo, 7 de abril de 2013

Se derrama más sangre que lágrimas

Hoy os traemos unos relatos y unas ilustraciones desde la más profunda tristeza, ya que ambas vivimos muy de cerca esta tragedia (Franja de Gaza, guerra).

Toca hablar de la guerra, pero no la actual, aunque también me gustaría hablar de ella. Hoy hablaremos sobre El Pueblo Palestino, porque creo que eso aun no ha terminado, y ya nadie habla de ello, ya todos lo hemos olvidado, todos menos las víctimas que lo han vivido en su carne.

Nunca me he atrevido a escribir sobre la guerra como si la hubiese vivido o la estuviese viviendo, le tengo mucho respecto al tema, así que no soy capaz añadirle literatura al tema. Aunque espero que en un futuro poder hacerlo, de momento, os dejo unos pequeños fragmentos de mi diario de entonces, y unas impresionantes ilustraciones para cada fragmento:

[...] hoy, sigue todo igual, pero aun no pierdo la esperanza de llegue el día en que todos los medios de comunicación hablen del fin de este "conflicto", o al menos  es así como lo hacen llamar, aunque yo más bien lo llamaría ataque. Sigo teniendo esperanza, y yo no soy de las personas que esperan nada, más bien estoy de acuerdo con que dice Nietszche "La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento de los hombres", por eso nunca espero nada, y creo que cada vez me estoy dando  cuenta de lo verídica que es la cita de Nietszche. Siempre he admirado esa esperanza que tiene esa gente que está en la guerra, que les ayuda a levantarse todos lo días, y a seguir viviendo a pesar del estado en el que se encuentran. Especialmente estos que tienen tanta esperanza puesta, pero no en que se acabe este desastre, sino en algo mucho más lejano, sin miedo a morir, ya que lo que esperan está más allá de la vida. La verdad que es impresionante, admirable y para mí inimaginable, lo grande que puede llegar a ser la fe, como tampoco imagino vivir en esa situación. Niños que gritan "Allahu Akbar, Dios es grande"a lado yace su hermana, madre, padre o cualquier ser querido que acaba de fallecer. O personas que madrugan sin haber dormido apenas para ir a rezar en mezquitas que solamente son escombros. No creo que exista nadie que tenga el derecho a menospreciar la convicción de nadie, sea cual sea esa convicción, esto me recuerda a una película "Ágora", esa película creo que fue la que me enseñó lo horrible que es menospreciar y atacar las creencias de alguien, porque al parecer pensar diferente para el ser humano a lo largo de la historia ha significado atacar a lo que yo pienso. Y para mí, creer en cosas distintas y pensar de otra forma, no es atacar a lo mío aunque lo esté contradiciendo.  Pero al parecer en la guerra existe todo menos derechos y moral. Qué curioso, que poco hemos evolucionado, Ágora hablaba de la Antigua Grecia y ahora estamos en 2009 y seguimos pensando igual y creo que eso no cambiará en breve. [...]





[...] Las guerras se llevan la vida de muchos inocentes, de más inocentes que de nadie más, pero aunque no fuesen inocentes, no creo que nadie tenga el derecho de decidir sobre la vida de otra persona, decidir si debe o no debe vivir, nadie. Y ahora ciertas personas no solo deciden quien debe vivir o no, sino también  quién puede recibir ayuda humanitaria y quién no. Hoy los medios de comunicación siguen hablando de números, miles de fallecidos y miles de heridos. Hablan de las personas como si fuesen cifras, de las víctimas como la "otra parte de conflicto". Curioso, no hablan de culpables, cuando todos los conocemos, conocemos sus nombres, conocemos sus rostros, y ahora también conocemos su frialdad, su maldad, su falta de moral, y ya sabemos que se derrama más sangre que lágrimas. [...]



                                                                                            

Gracias por leernos, nos encontraremos pronto. Un beso.-Les sœurs

jueves, 21 de marzo de 2013

Relatos e ilustración sobre la situación actual, Dawn y Peace.

Hoy, tocamos un tema que nos afecta a todos desde un punto de vista crítico pero a la vez literario. La forma de redacción esta inspirada en ese curioso periodismo que hacía Larra.


Involución, Dawn

Una mañana de un día cualquiera recordé aquellos años en los que no teníamos derechos, hoy 40 años después y una gran lucha de por medio, me doy cuenta que los estamos perdiendo, las diferencias entre hoy y ayer son que ayer eramos unos revolucionarios, unos rebeldes  , sabíamos lo que queríamos y luchábamos por conseguirlo, hoy mucha gente también lucha, eso sí, desde su sofá y con Telecinco puesta. No generalizo, pero es la inmensa mayoría según nuestros fiables medios de comunicación que cada vez que hay una manifestación reducen el número de los participantes a menos de la mitad. La otra diferencia es que lo nuestro era una dictadura, y esto es algo lo que hacen llamar democracia, todos se llenan la boca hablando de ella ¿Saben ustedes lo qué es? ¿Han vivido alguna vez en ella? Yo sí, y ustedes la están perdiendo, no luchan por ella, y yo ya soy demasiado mayor para hacerlo, y claro, soy una anciana ¿Quién me va a escuchar? Os quieren callados, os tienen callados.

Relato inspirado en las palabras de una señora  republicana de 89 años.

Futuro, Dawn

Tengo 26 años, 1 carrera universitaria, 2 másters, 23.000 euros gastados en  estudios, pero también llevo 7 meses en búsqueda de un primer empleo. Y lo más probable es que lo encuentre pero ¿En Alemania o tal vez Inglaterra? Jamás pensé que sería así. ¿Es esto lo qué nos espera a todos? ¿Es este el futuro que nos merecemos? ¿Es esto lo que encontrar nuestros hijos? ¿Es esto lo que se merecen?

El ciudadano, Dawn

Al parecer no soy nadie, hablo por hablar, y opino por opinar, ya que nadie me escucha, y nadie tiene en cuenta mi opinión. No me siento representado en ningún lugar, los partidos políticos se han convertido en pura palabrería para mí, en algo tan lejano ¿Quiénes son esos señores? ¿Qué buscan? ¿Por qué dicen que son nuestra voz sin consultárnoslo antes?  


Libertad, ¿Igual para todos?, Peace


Yo no soy de las personas que piensan que una imagen vale más que mil palabras, pero desde luego esta escena de la señora Libertad lamentándose, callándose dice mucho.

jueves, 14 de marzo de 2013

Adiós Dulcinea, Dawn. Obligarse a olvidar, Peace.




Mis padres estaban de viaje y con ellos mis hermanos. Así  que decidí salir a dar un paseo sola por la playa. Estaba a solo unos metros y llevaba la ropa adecuada; Unas sandalias de cuero que encontré en el trastero, una camiseta de mi hermano y un pantalón pirata que hace años no me ponía. Al llegar, la playa estaba desierta, nunca imaginé que estuviera así de noche, pero ha decir verdad,  nunca he estado a esas horas allí.

Había una tranquilidad muy agradable, las olas me acariciaban los pies con su fría agua. El viento alborotaba mi cabello, mis rizos bailaban junto al viento.

De repente pasó lo imposible, se congeló el agua del mar, el aire ya no se movía, ya no soplaba ni una ráfaga de viento aunque sí se escuchaba su sonido, las estrellas de apagaron como si fuesen bombillas, la luna desapareció. Tuve algún tipo de  flashback  de algunos  de los buenos y malos momentos que había vivido con aquella gente que  ya no está conmigo  y que por ese mismo motivo me había obligado a mí misma a olvidarlos. No solo recordé esos momentos, sino también como me sentía en entonces.

Sentí un vacío en el pecho que jamás olvidaré, se me encogió el corazón de tal forma que ningún añoro o nostalgia podría compararse con ello.

De golpe abrí los ojos y estaba todo oscuro, busqué con la palma de la mano el interruptor. La sábana estaba en el suelo, se escuchaba el tictac del despertador, en la cómoda estaba el libro que acabé de leer antes de dormir, “El paseo de Robert Walser”. Puede que esa sea el motivo de mi nostálgico sueño, a pesar de que hay una gran diferencia entre mi sueño y el paseo del suizo.

Después de eso había dos cosas que tenía claras, obligarse a olvidar no es la solución, y un paseo por la playa esta noche no estaría mal.

"Cualquier tiempo pasado fue mejor.”-Jorge Manrique

Aunque yo siempre le pondría unos interrogantes a esa célebre cita con la siempre me he sentido tan identificada:

“¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? “

Obligarse a olvidar, Peace

Esta ilustración, en la que aparece un ángel caído, que acaba cayendo por obligarse a olvidar. Huir de los problemas y no enfrentarse a ello.

¡Un saludo a todos!