miércoles, 13 de noviembre de 2013

Bienvenidos a 1984


¿Recuerdan la sociedad que describía Orwell? Tampoco les costará mucho, pues están viviendo en ella. No les hablo de una sociedad con tendencias orwellianas, les hablo de 1984.


El principal parecido es el uso del terror y del miedo como forma para sustentar el poder de manera indefinida y sin ninguna crítica de oposición.  El uso del terror, del miedo y del odio sin razón aparente, tal cuál, abran los ojos, y verán que es lo que sienten, terror a perder su trabajo, miedo a no poder pagar la hipoteca, y odio hacia quiénes reciben ayudas y ustedes no. La principal función del miedo es la inhibición de la acción, y sin acción no hay revolución.

Siempre con miedo. Miedo a la precariedad, a las guerras, al paro, al terrorismo, miedo a las otras culturas, miedo a ser distinto, miedo a la muerte, miedo al cambio...

Esto me causa algo entre tristeza y gracia. ¿A la precariedad? Ya la viven. ¿A la guerra? Hay quienes es su día día, quizás no los conozcan, ni se preocupen en hacerlo. ¿Al paro? La mayoría lo conoce. ¿Al terrorismo? Hay visible, y mucho disfrazado. ¿A otras culturas? Qué extraño, eh. ¿A ser distinto? No se preocupen, demasiado alejado de ello. ¿A la  muerte? De eso sí no escapan. ¿Al cambio? Creí que era eso lo que buscaban, al menos es eso lo que les prometen.

Todas las sociedades tienen que tener un "cabeza de turco". En 1984 era Emmanuel Goldstein. Dicen que está inspirado en Lev Trotsky, no me atrevería a ponerlo en duda.  En el libro, obligan a la población a odiar a este individuo, Goldstein, por ir "en contra del partido". No hace falta que les diga quién o quiénes son esas personas en la actualidad, pregúntense a quienes odian y el porqué, no se olviden.

Con eso logran que la sociedad tenga un único pensamiento, de manera que todos se sienten compenetrados, logrando una sociedad cohesionada. También que no se revelen, pues evocan su odio hacia otro ajeno. Eso lo podemos ver en lo que llaman Guerra de pobres. O en el patriotismo, yo patria ni tengo ni tendré, ya lo dijo Marx hace dos siglos: los pobres no tienen patria. Respeto a los patriotas, pero al igual que lo otro me causan gracia.   El patriotismo es una forma de ignorancia. Nadie nace con odio o prejuicios, son comportamientos aprendidos del entorno.

Establishment, según Wikipedia:  "Término inglés usado para referirse al grupo dominante visible o élite que ostenta el poder o la autoridad en una nación." En 1984 establecen la sociedad partiendo de que el partido siempre ha existido, y que el modo de vida que tienen ahora es el que ha habido siempre. Gracias a esto a nadie se le ocurre pensar que pueden vivir mejor, en una sociedad más justa. En 1984 éste establecimiento se logra mediante la destrucción sistemática de toda la historia. En la actualidad el capitalismo, necesita de una sociedad establecida, no emergente. Les costará relacionarlo con la actualidad pues los llamados medios de comunicación desacreditar porque ellos son emergentes, aspiran a una sociedad emergente, y esa élite, naturalmente, no les interesa. Así que seguramente esos grupos emergentes, los conozcan con el pseudónimo de radicales, porretas, delincuentes...
Vemos el uso de la guerra. Los queramos admitir o no, la guerra y la muerte son el mayor negocio que ha existido a lo largo de la historia y existe, y existe...

Es algo que me duele, que me avergüenza y me cuesta de admitir. Con la guerra consiguen destruir el excedente de productos, éste excedente es debido a la gran labor del capitalismo. Gracias a la guerra se pierde y destruye todo ese excedente para que la sociedad no tenga abundancia en nada, al contrario, debe de tener escasez. En 1984 dice varias veces que la guerra se mantiene constantemente, y en la actualidad, otra vez no hace falta que les diga nada, vuelvan la vista.
Estados Unidos pagó y paga millones de dólares para mantener el máximo tiempo posible la guerra de Irak, ¿Para qué? Petróleo, capital. Les podría citar miles de casos.

«No se trata de si la guerra es real o no, la victoria no es posible. No se trata de ganar la guerra, sino de que esta sea constante. Una sociedad jerarquizada solo es posible si se basa en la pobreza y en la ignorancia. En principio, el fin de la guerra es mantener a la sociedad al borde de la hambruna. La guerra la hace el grupo dirigente contra sus propios sujetos y su objetivo no es la victoria, sino mantener la propia estructura social intacta.»

Las desigualdades. Otro gran pilar para que el señor capitalismo funcione, hay muchas riquezas pero están repartidas en pocas manos, para mantener de esa manera la competitividad de unos sobre otros.  En 1984  están los altos son los miembros del partido interior. Son de la clase alta. Se narra en diversas ocasiones su gran poder adquisitivo y por lo tanto su superioridad a ellos se les permite apagar la telepantalla. Los medianos, que son los miembros del partido exterior, y en la sociedad capitalista serían la clase media. Ellos viven decentemente, eso sí sin libertades, nunca pueden apagar la telepantalla. Y los bajos, que es el proletariado, son libres de la telepantalla y de cualquier control social, pero ignorantes, temerosos e incapaces de tal revolución.

Me da que estos últimos años nos hemos creído ser unos medianos, pero somos unos bajos.  
Y por último y no menos importante, el elemento de la distracción. Es realmente importante para poder manipular a las masas sin que éstas siquiera se enteren. En 1984, en diversas ocasiones habla de que el proletariado no es consciente de su propio poder debido al miedo  y por su ignorancia total a lo que pasa en su entorno. 

Las masas han sido manipuladas para que se rebelen contra minucias de la vida. Entonces y ahora.
Por cosas relevantes son capaces de matarse entre ellos, provocando así luchas internas y entre ellos mismos, en vez de contra el sistema que lo fomenta. Otra vez, la guerra de pobres.
Vivimos, inundados televisivamente productos, coches, cosméticos, programas basura, fútbol...
En vez de hablarnos de los hechos realmente importantes. Lamentemos todos que han echado a dicha persona de un reality-show, pero no los recortes y la privatización de Sanidad y Educación. Total ¿Qué nos afecta más?

Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?       .- Jesús Sanz Astigarraga   
   
Es triste, pero George Orwell es generoso, y nos deja soñar:

Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelarán, y hasta después de haberse revelado, no serán conscientes.


Soñemos con la rebelión. Esta novela tiene muchísima más profundidad y se podría contrastar con oculta critica, o no tan oculta, y con muchos más rasgos de este 1984 llamado actualidad.
Pero ni me veo con la capacidad ni con la fuerza, pues es triste descubrir que Orwell acertó en todo.

Si aun dudan, miren nuestro Gran hermano particular, y no les hablo del repugnante programa de televisión.

.-Dawn

3 comentarios:

  1. ¿Por qué te gusta Orwell si se metía con vuestro Stalin?

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    1. Por eso me gusta.
      ¿Nuestro? ¿mío?
      No lo quiero, pa' ti!

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  2. "La libertad siempre ha sido y es la libertad para aquellos que piensen diferente."
    Sé que te encanta.
    No podría estar más de acuerdo, aunque discrepo en lo de los medianos y bajos, en este momento no sois ni uno ni otro.
    Yo siempre he sabido que eras de los buenos y poco eficaces.
    Stalin te hostiga, no hay forma de que te libres de él. Te compadezco por ello.
    Y también por tu provisional inocencia.
    Me sorprendes, creí que te había jodido ya lo suficiente la vida, pareces ver su cara más real y obscura, y aun sales con ese afán de cambio, y esa enfermiza esperanza. Lo admiro.
    Te vas ha pegar un leñazo... Lo veo.
    Orwell no sé, más bien dudo que fuese generoso. Tú siempre y yo nunca.

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