domingo, 29 de septiembre de 2013

Castigar a los opresores de la libertad es clemencia, perdonarlos es barbarie.

Estoy tan pero que tan fastidiada que me ahorraré en discurso, porque seguramente acabe escribiendo alguna barbaridad de la que me acabe arrepintiendo. A pesar que estoy en contra de la violencia, creo que acciones como estas, buscan respuestas como la RAF. Y lo peor de todo es que dentro de casa tenemos a muchos de esos  subproductos pseudohumanos, sólo hay que recordar el caso de Clement Meric. Sigan mirando para otro lado.

Me indigna y me duele tantísimo el asesinato de Pavlos Fyssas y lo que supone este.
Sin más, por no escribir de algo de lo que me pueda arrepentir.



¡PAVLOS HERMANO, NOSOTROS NO OLVIDAMOS!

¡NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA!



Luego las personas que defienden estos movimientos y junto a ellos, estos actos, utilizan demagogia, y consiguen que un pueblo ignorante crea democrático  lo que es justamente todo lo contrario:

Banqueros, unos ladrones sin palanca y de día políticos estafadores juegan a vivir de ti.
  
Fabricantes de armamento eso es jeta de cemento las religiones calmantes y las pandas de uniforme la droga publicitaria delito premeditado. 
 Y la estafa inmobiliaria Delincuencia, delincuencia es la vuestra. ¡Asquerosos!, delincuencia es la vuestra vosotros hacéis la ley. 
.-La polla records 


-.Dawn


2 comentarios:

  1. Templa, Dawn, que hay cosas que nos sobrepasan y acaban por hacernos daño sin que nuestra indignación llegué a hacerles mella. Lo malo no es tanto que existan estos buitres -que existen y es mala cosa- cuanto que hay quienes los nutren y toleran.

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  2. Ves como no es recomendable ser tan roja?
    Mejor te me relajas, que no esta en tus manos pequeñaja.
    Besos.

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